lunes, 5 de enero de 2009

Campo.


Cosas que no se olvidan, que rondan nuestra memoria y tiñen de negro el alma,
cosas que ni tú ni tu abuelita toleran a la hora del té o de la cena,
objetos inanimados que se aparecen en la frente de las personas, persiguiendote, cazandote.

Cuando caminaba el otro día por la calle, veía los árboles amarillos llenar de color la avenida; extrayendo mi energía. Creí ver una esfera, una burbuja que salía de la alcantarilla, flotaba y se elevaba hacía el cielo, y entre más subía más crecía.
Mi miedo se expendía con ella, temía que la esfera creciera tanto que empujara y destruyera las cosas, la tierra, el espacio, la vida.

Mi vida. La tuya. El camión. Lo mismo dan.

Miedo a la esfera, a la destrucción; más miedo me dan los aficionados al futbol que gritan y destruyen, que defienden algo inexistente e insignificante, o los políticos; que encima de todo eso mienten y matan por poder.

Debería tener miedo al futuro.

El futuro si es tenebroso, misterioso, inexistente pero casi tan tangible como mi cabello.

Quiero un futuro sin políticos y sin fanaticos al futbol, quiero paz mundial.

O morir en el campo tranquilamente, antes de que la esfera negra de pecados sociales e ignoracia literal se salga de las manos de nuestros líderes y explote sin más, y mate mi mente antes que a mi cuerpo.

Borrate de la frente ese objeto, deja de cazarme y acecharme para que los objetos de los demás dejen de perseguirte también. Es la hora del cambio.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Catástrofe.

Siempre pierde las llaves,
siempre pierde los celulares,
siempre pierde la cabeza por la primera chica linda que le regala una sonrisa,
como aquella vez que viajábamos en autobús a la playa, que por ayudar a aquella rubia a subir la maleta olvidó la suya.

Y cree que no me doy cuenta; que mientras voy al tocador en el restaurante, el coquetea con la mesera de lentes cuadrados y coleta de caballo que siempre nos atiende tan bien. Pero si no es casualidad que de vez en vez se acerque a interrumpirnos para ofrecernos otra copa de vino o más pan.

Y no es que sea celosa, o que lo culpe por ser tan carismático y agradable; o lo que el llama ser "educado", pero a veces no puedo contener querer lanzarle mi zapatilla en la cabeza para que deje de mirar el trasero de mi compañera de clases cuando me espera en la salida de la universidad, o de jalarle del cabello cada vez que cede su asiento a las muchachas preparatorianas en cualquier transporte público.

Y tampoco es que me alegre de que en el accidente que tuvo en la fabrica éste fin de semana lo haya dejado ciego, pero siento que de una u otra forma será beneficioso para nuestra relación, no puedo esperar el día de nuestra boda.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Bien petateados.


Muertos y no de risa.
Muertos y sin disfraz.
Mejor me compró una máscara para navidad,
o me muero pa´no tener que regalar un portaretratos en el intercambio.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Es Hora


De dejar de ser envidioso, de dejar de ser egoísta, de dejar de estar enfermo, de terminar lo que inicié y de comenzar lo que me propuse.

Ya solo me falta ahorrar, crecer otros 10 cm, y todo será más facil.


Me propongo conocer Argentina, pero primero México, y antes a mí...

martes, 2 de septiembre de 2008


Somnoliento y disperso, efectos del alcohol y el resistol, te veo varias veces, te veo una, te multiplicas otra vez, y cada una de ellas te deseo más y más.

Aún recuerdo cuando te conocí…



Creo que un día de éstos lo terminaré .

lunes, 4 de agosto de 2008

Imagine Peace

Make your own dream.

That's the Beatles' story, isn't it? That's Yoko's story, that's what I'm saying now. Produce your own dream. If you want to save Peru, go save Peru. It's quite possible to do anything, but not to put it on the leaders and the parking meters. Don't expect Jimmy Carter or Ronald Reagan or John Lennon or Yoko Ono or Bob Dylan or Jesus Christ to come and do it for you. You have to do it yourself.

That's what the great masters and mistresses have been saying ever since time began. They can point the way, leave signposts and little instructions in various books that are now called holy and worshipped for the cover of the book and not for what it says, but the instructions are all there for all to see, have always been and always will be.

There's nothing new under the sun. All the roads lead to Rome. And people cannot provide it for you. I can't wake you up. You can wake you up. I can't cure you. You can cure you.

John Lennon, 1980


Im spreading my peace :D

lunes, 16 de junio de 2008

Niña

Y como cada tarde la encerraron en el ático, a oscuras, sola, pero ésta vez no tendría miedo, no estaría a oscuras ya más, Niña saca de la bolsa de su mandil azul una pequeña linterna, que ilumina muy poco, pero la cubre de la oscuridad.

Niña se pone de pie linterna en mano, camina unos pasos a la derecha, el lugar es más grande de lo que creía, no ve nada a lo lejos, regresa sus pasos y mira a la izquierda, solo ve un ratón muerto; en gusanado en el suelo, mira al frente y camina unos pasos, algo brillante la hace acercarse un poco más, sus ojos verdes crecen redondos en admiración a su hallazgo.

Es un baúl grande de madera, con detalles en inscripciones en rojo y verde, niña se hinca frente al baúl, pone la linterna sobre el mismo y trata de abrirlo, descubre que tiene un candado dorado, niña lo jala y golpea con la linterna, el candado no cede.

Niña admira el baúl sentada sobre sus piernas, su vestido blanco ampón la hace parecer un pastel adornado por su mandil azul y sus cabellos rubios rizados con una diadema roja les impiden caer sobre su rostro. El baúl se mueve, Niña salta asustada, recoge la linterna y corre al otro lado del ático, la luz no ilumina más el baúl, Niña ilumina a su alrededor para ver en que parte del ático se encuentra, a su lado está el ratón muerto, lo ilumina, lo observa, escucha que el baúl se mueve de nuevo, ilumina hacia el baúl pero solo ve otro ratón atravesar el ático corriendo. Regresa la luz al ratón muerto, se recuesta y sus ojos quedan al nivel del ratón. Lo mira fijamente por un rato, con linterna mueve al ratón y un ligero destello se ve entre los gusanos. Niña se reincorpora, con una mano ilumina al ratón y con la otra busca dentro de él, apartando a los gusanos.

De dentro del ratón saca una llave dorada. Limpia la llave de la sangre y los residuos del ratón con su mandil, la observa, mira en dirección del baúl como si pudiera ver a través de la densa oscuridad.

Niña se pone de pie con la linterna y la llave, camina hacia el baúl, se hinca frente a él y con su mano izquierda ilumina al candado, con la derecha introduce la llave, la gira, el candado cede, lo retira. Lentamente levanta la tapa, una luz blanca sale del baúl e ilumina el rostro de Niña.

Niña deja la linterna en el suelo y mete sus manos en el baúl y saca una muñeca de trapo con muchos alfileres incrustados en su cuerpo, la toma fuerte entre sus manos y en segundos comienza a escurrir sangre de ellas, Niña no muestra dolor alguno, deja la muñeca a lado y se asoma al baúl. El baúl tiene picos de metal, como clavos, filosos esperando ser tocados para causar el peor daño, Niña se pone de pie, quita sus zapatillas rojas de charol, Niña se sienta junto al baúl y cierra la tapa, la linterna ilumina solo a los zapatos y a la muñeca bañada en sangre. Después de un momento Niña abre de nuevo el baúl, se pone de pie, entra al baúl, se recuesta, suelta unos pequeños gemidos de dolor, su vestido y sus calcetas blancas comienzan a teñirse de rojo, sonríe ligeramente, levanta un brazo rojo y cierra la tapa-

La linterna ilumina charco de sangre que sale por una esquina del baúl y que pronto se transforma en lago, y brilla en la oscuridad.

A Niña ya no la encerrarán en el Ático.